Pasamos un rato maravilloso en casa de Liseth. La ubicación es excelente: tranquila y segura, pero no muy lejos de la playa. La casa en sí es encantadora, todo es nuevo, la cocina está bien equipada. Hay un fantástico porche privado que ofrece vistas a la selva. La piscina compartida es una gran característica, perfecta para relajarse. Liseth fue una anfitriona amable y servicial, lo que hizo que nuestra estancia fuera cómoda. Definitivamente planeando regresar. Muy recomendable para una escapada pacífica.